Queremos mantener vivo el legado de nuestros ancestros.
Nos enorgullece participar en la recuperación de viñedos históricos, preservando la herencia vitivinícola de nuestra tierra.
Cada cepa cultivada con cuidado y cada cosecha recogida con pasión son un tributo a nuestra historia y un compromiso con el futuro sostenible de nuestro entorno.
Aquí, entre los suelos pizarrosos acariciados por el clima atlántico, nuestras vides de Mencía encuentran un hogar perfecto para madurar, revelando sabores únicos y auténticos en cada copa de vino.
¿Qué buscamos?
Buscamos aportar nuestro granito de arena, para mantener vivo el viñedo que con tanto esfuerzo nuestros antepasados cultivaron.
Mantenemos vivo el sentimiento de arraigo hacia esta tierra, hacia nuestras costumbres.


Elaboramos vino desde el respeto.
Cuidamos la viña, interviniendo en cada momento desde el respeto hacia el medio ambiente y el cuidado de la tierra, minimizando al máximo el impacto que nuestra intervención pueda generar.
Desde la poda diseñamos el lienzo que queremos dibujar con la elaboración, manteniendo la identidad de la variedad Mencía y del terruño, elaboramos como antaño, sin apenas usar tecnología.
Nuestra producción es muy limitada, es por eso que año tras año buscamos mejorar y aprender ya que es la mejor manera de hacer un tributo como realmente se merece.